Tuesday, December 12, 2006

PALPITANTE, GLAMOROSO, DIVERTIDO, COSMOPOLITA, ACCEQUIBLE...

Es trendy... SUPER trendy y como sus hermanos mayores (es del grupo tragaluz) goza del buen sentido y el buen gusto, además de ostentar una terraza de infarto.
Al llegar te atrapará la belleza urbana de los grafittis del muro principal, de 6 metros de alto, en blanco y negro, con unas chispas contenidas del rojo de una rosa. En una esquina creo reconocer el rostro de James Brown, en otro tal vez el de mi querido Bob Marley, pero sé que es solo un guiño, una sugerencia que brota entre los rostros de la ciudad y alguna que otra frase para la posteridad, de esas con la sencillez de la verdadera contundencia. La carta tan cosmopolita como el entorno: platos rápidos y divertidos con su toque de coquetería. A mi lado una chica de metro noventa, por los 30, con el pelo color platino, anillo de diamantes y un bronceado espectacular, en noviembre, que parecía adquirido en las islas Fidji y no en el gimnasio de la esquina como suele suceder. La mimaba un hombre casi calvo, por los 60 y cara de buen tío y un niño rubio que parecía la encarnación del principito. Al otro lado, un chico hablaba con su amigo del “be water” de Bruce Lee. Me siento en mi ciudad imaginaria, esa tolerante, culta, que promueve la interacción, que nos invita a vivirla. Pero es Barcelona, el Raval para más señas. Pedimos, por pura curiosidad, jamón ibérico con coca, pues por 8 euros qué se puede esperar... Aquí, un plato abundante de buen jamón con sabroso y crujiente pan con tomate. Si no fuera el Tragaluz temería su quiebra por el ajustado margen de ganancia de ese plato. Mi amigo empresario de marras dice: algunas empresas se mueven mirando los costes y olvidando los beneficios, aquí lo hacen al revés. Ojalá les copiaran con más frecuencia, digo. Seguimos con ensalada de pollo y champiñones, rica en todo: sabor, materia prima y taquitos de jamón york, aderezada con mostaza de grano. “Con esto estoy casi lista” dije mientras me relamía ante la hamburguesa con salsa de champiñones: poco pan (sólo una tosta ligera) y mucha salsa cremosa y aromática. La carne en su punto con un leve aroma de hierbas, provocó la envidia de mis vecinos, a pesar de su exquisita tosta de pava con frambuesas, con abundante jamón y una salsa ligera y agridulce. Probé el tartar de buey: tan bien marinado y desgrasado que parecía hecho con buey de kobe (demasiado entusiasmo lo sé, pero resulta tan sorprendente comer bien en un ambiente tan glamoroso y por tan pocos euros, que me desmadro) servido con crujientes patatas paja. Estábamos tan satisfechos que compartimos postre: helado de yogurt con frutos rojos. Cremoso y fresco. Vuelvo a por todo. La cuenta: 20 euros por cabeza.

Ciudad: Barcelona
Dirección: Pintor Fortuny, 3.
Teléfono: 93 481 53 46.
Precio medio: 20 euros.
Fumar: Si. Bien ventilado.

2 Comments:

Blogger tiriti said...

También me sorprendió el local, seguramente porque cuando vas a un restaurante de un grupo, esperas un poco de uniformidad y poco más. Me perdí a la rubia de 1,90, lástima tendré que volver. Cuando te emociona algo, escribes como los angeles, espero verte más veces emocionada. Hace dias fui al Llagut de Tarragona y volví a rememorar tu post y mira por donde este fin de semana voy ha hacer un arroz marinero con nécoras. Un abrazo.

3:59 AM  
Blogger Baby Benz said...

Gracias a tu crítica voy mañana a probarlo...que sepas que te lee más gente de la que imaginas.

Un beso,

Alicia

4:59 AM  

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